Nacimos del lado de los pacientes.
Fundación Galvarino nace en Rancagua, de la experiencia directa de pacientes y familias que necesitaban acceder a su tratamiento con seguridad, información y respaldo.
Nuestra historia
En la Región de O’Higgins, cientos de pacientes con indicación médica de cannabis enfrentaban la misma encrucijada: automedicarse en el mercado informal, sin trazabilidad ni control sanitario, o renunciar a una alternativa indicada por su médico.
Galvarino se organizó como fundación para ofrecer una tercera vía: un modelo comunitario y documentado, donde cada socio acredita su condición de paciente, cada producto pertenece a un lote analizado y cada dispensación queda registrada.
El nombre honra al toqui Galvarino: la resiliencia frente al dolor convertida en fuerza colectiva.
Misión
Acompañar a pacientes con receta médica y necesidad terapéutica en un acceso seguro, informado y trazable al cannabis medicinal.
Visión
Ser el estándar chileno de acceso medicinal responsable: comunitario en su espíritu, clínico en sus procesos y ejemplar ante la ley.
Valores
Lo que no negociamos
Dignidad
Cada socio es un paciente, no un cliente. El trato humano es parte del tratamiento.
Responsabilidad legal
Operamos dentro del marco del uso medicinal justificado, con documentación en regla.
Transparencia
Trazabilidad por lote, registros auditables y reglas claras para todos.
Evidencia
Educamos con información seria y derivamos siempre al criterio del médico tratante.
Equipo
Un equipo multidisciplinario
Perfiles médicos, jurídicos y administrativos trabajando bajo un mismo estándar de cuidado.
Dirección Ejecutiva
Representación legal, convenios y relación con la comunidad
Área Médica
Revisión de recetas y fichas clínicas, criterios de dispensación
Área Jurídica
Cumplimiento Ley 20.000, protección de datos y respaldo del socio
Administración
Gestión de socios, inventario, lotes y registro de auditoría
Los perfiles individuales del equipo se publicarán junto con el lanzamiento oficial de la fundación.